La convocatoria invita a ilustradores, dibujantes y amantes del arte visual a representar la identidad de las avenidas más representativas de Buenos Aires
Una propuesta cultural que cruza dibujo, memoria barrial y creatividad ciudadana
Se presentó oficialmente el concurso “Avenidas Porteñas”, una convocatoria abierta que busca retratar en imágenes la esencia de las avenidas más emblemáticas de la Capital. Artistas visuales, ilustradores, historietistas y dibujantes están invitados a participar con sus obras, inspirándose en esos paisajes urbanos que todos transitamos alguna vez.
La propuesta, impulsada por el Ministerio de Cultura porteño, apunta a visibilizar el valor cultural y simbólico de calles como Corrientes, Rivadavia, San Juan, Santa Fe o Directorio, entre muchas otras. Se busca generar un diálogo entre el arte contemporáneo y el patrimonio urbano, con enfoque barrial y participación abierta.
La inscripción está abierta hasta el 30 de septiembre y se realiza de forma online a través de la plataforma del Gobierno de la Ciudad. Las obras seleccionadas formarán parte de una muestra itinerante y serán incluidas en una publicación editorial que circulará en bibliotecas, centros culturales y escuelas.
Cómo participar del concurso
La convocatoria está destinada a mayores de 18 años, residentes en la Ciudad o el AMBA. Cada participante puede presentar hasta dos obras inéditas, que deben estar inspiradas en alguna avenida significativa del mapa porteño. El estilo es libre: se aceptan ilustraciones digitales, técnicas mixtas, collage, historietas, caricaturas o dibujos a mano alzada.
Los trabajos deben enviarse en formato digital, acompañados de un breve texto donde se explique la elección de la avenida representada y su relación con la identidad del barrio. La consigna principal: capturar el espíritu del lugar a través de la mirada artística personal.
Un jurado especializado integrado por referentes de la ilustración, la historia urbana y la gestión cultural seleccionará las obras ganadoras y destacadas. Se premiarán los tres mejores trabajos con dinero en efectivo y menciones especiales, además de su difusión pública.
“Cada avenida tiene su propia personalidad: algunas vibran con teatros y luces, otras son más barriales y tranquilas. Queremos que el arte capture esa diversidad que hace única a Buenos Aires”, explicaron desde la organización.
Más que un concurso: una forma de mirar la Ciudad
El concurso “Avenidas Porteñas” se propone como una oportunidad para reflexionar sobre el paisaje cotidiano desde una mirada sensible. ¿Cómo vemos las calles que caminamos todos los días? ¿Qué colores, personajes o detalles se esconden en esas veredas conocidas?
La iniciativa también apunta a fortalecer el vínculo entre el arte y el espacio público. Las obras seleccionadas serán expuestas en estaciones de subte, centros barriales, bibliotecas populares y eventos culturales. Así, el concurso no termina en una sala de exposición, sino que se despliega por la misma ciudad que retrata.
Además, se organizarán actividades paralelas como charlas con ilustradores, recorridas por avenidas históricas, talleres de dibujo urbano y visitas guiadas a librerías y cafés con valor patrimonial. Todo enmarcado en un calendario que busca reforzar la identidad cultural porteña.
Un homenaje visual a nuestras calles más queridas
Corrientes con sus librerías, Rivadavia y su extensión infinita, Santa Fe en modo elegante, San Juan en su ritmo obrero, Cabildo con su ir y venir constante. Cada avenida guarda una historia, una postal, una sensación distinta. Y ahora, todas ellas podrán cobrar nueva vida desde los trazos de quienes las caminan, las recuerdan o las sueñan.
Con este concurso, la Ciudad vuelve a apostar por la participación ciudadana y el talento artístico local como herramientas para construir memoria urbana. Porque mirar la ciudad también es una forma de habitarla. Y en cada dibujo puede latir una esquina, una estación, un farol o un colectivo que todos conocemos.
La convocatoria ya está abierta y promete dejar una huella visual de esas avenidas que nos cruzan la vida. Y tal vez, entre tanto cemento, un poco de arte nos devuelva el asombro.





