El pasado 14 de marzo, se realizó una intervención en varios parques porteños para promover el cuidado ambiental comunitario
Un día para sembrar compromiso y conciencia
El jueves 14 de marzo, la Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada especial dedicada al ambiente y la participación ciudadana. En parques emblemáticos como Centenario, Pereyra y Saavedra, vecinos, voluntarios y guardaparques se reunieron para plantar árboles, limpiar espacios verdes y aprender juntos sobre técnicas de forestación urbana.
La iniciativa, impulsada por la Subsecretaría de Espacios Verdes y la Red de Guardaparques Urbanos, buscó no solo embellecer los espacios públicos, sino también fomentar el compromiso de la comunidad con el cuidado del ambiente y la preservación del patrimonio natural de la ciudad.
El valor de cuidar entre todos
Las actividades de la jornada no se limitaron a la limpieza o la plantación. Equipos de instructores brindaron talleres sobre especies nativas, riego adecuado y el uso correcto de herramientas de jardinería. Además, se ofrecieron charlas informales sobre la importancia de la biodiversidad urbana y el rol fundamental que cumple cada vecino en la preservación de los espacios verdes.
“Me encanta ver tanta gente que se suma a embellecer el parque y aprender a plantar bien”, comentó una vecina que participó junto a su familia en el Parque Saavedra.
Según datos oficiales, durante la jornada se plantaron más de 300 árboles y se recolectaron cerca de 2.000 kilos de residuos, resultado del trabajo conjunto entre vecinos, voluntarios y personal municipal. Las tareas incluyeron la limpieza de veredas, la recolección de microbasura y el mantenimiento de sectores verdes.
El plan “Verde Vivo” suma acciones comunitarias
Esta jornada formó parte del programa “Verde Vivo”, una iniciativa porteña que busca multiplicar este tipo de acciones en diferentes barrios durante todo el año. El plan prevé al menos diez intervenciones similares, integrando a escuelas, clubes barriales, centros culturales y organizaciones vecinales.
El objetivo es claro: que cada vecino se sienta parte activa del cuidado del entorno, que los espacios verdes se valoren no solo como lugares de recreación, sino como pulmones urbanos que necesitan atención y respeto diario.
Una ciudad que apuesta a la conciencia ambiental
Desde la Ciudad remarcaron que este tipo de actividades tienen un doble impacto: por un lado, mejoran la calidad de los espacios verdes y fomentan prácticas sustentables; por el otro, fortalecen el sentido de pertenencia y la vida comunitaria.
El compromiso ambiental se construye con pequeñas acciones cotidianas y jornadas como esta, donde el trabajo en equipo, la educación ambiental y la participación vecinal se combinan para hacer de Buenos Aires una ciudad más verde y consciente.