Ya sacaron 115 estructuras que llevaban mucho tiempo sin uso y buscan mejorar la circulación y el orden en el espacio público
Un plan para recuperar veredas y ordenar el espacio público
Caminar por algunas veredas de la Ciudad a veces se vuelve complicado cuando hay estructuras abandonadas que ocupan lugar y nadie utiliza. Por eso el Gobierno porteño comenzó a retirar puestos de diarios y de flores que llevaban mucho tiempo cerrados o sin actividad. Desde que comenzó esta política ya se retiraron 115 puestos que estaban en desuso.
La medida forma parte de un plan que busca ordenar mejor el espacio público y recuperar lugares que hoy están ocupados por estructuras abandonadas. Muchos de estos puestos permanecían cerrados desde hacía años y, con el paso del tiempo, terminaban acumulando suciedad o deteriorándose. El objetivo es liberar espacio para que los vecinos puedan circular con más comodidad.
Según explicaron desde el área de Espacio Público, cuando un puesto queda abandonado no solo ocupa lugar sino que también puede generar problemas en el entorno. Con el paso del tiempo se deteriora, pierde mantenimiento y muchas veces se transforma en un punto donde se acumula basura. Las estructuras sin uso suelen afectar la limpieza y el orden de la zona.
“Nuestro compromiso con los vecinos es recuperar el espacio público”, señaló el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi.
Cuántos puestos hay y cuántos ya fueron retirados
En toda la Ciudad existen más de mil puestos instalados en la vía pública, entre los tradicionales kioscos de diarios y los puestos de flores. Muchos siguen funcionando con normalidad, pero otros quedaron abandonados o dejaron de trabajar hace tiempo. En total hay 1.138 puestos registrados en el espacio público porteño.
Dentro de ese total se contabilizan 940 puestos de diarios y 371 puestos de flores distribuidos en distintos barrios. Con el paso de los años algunos dejaron de funcionar, ya sea porque cerraron definitivamente o porque perdieron la habilitación correspondiente. El plan apunta especialmente a los puestos que llevan mucho tiempo sin actividad.
Desde que comenzó esta política de ordenamiento se fueron retirando estructuras en diferentes zonas de la Ciudad. Los números muestran que el proceso se fue dando de manera progresiva a lo largo de los últimos años. En total ya se removieron 115 puestos que estaban abandonados.
Durante el año 2024 se retiraron 36 puestos en distintas veredas porteñas, la mayoría dedicados a la venta de diarios. Al año siguiente se sumaron más operativos de retiro que ampliaron el alcance de la medida. En 2025 fueron retirados 71 puestos adicionales en diferentes barrios.
En lo que va de 2026 también continuaron los operativos para retirar estructuras abandonadas. Hasta el momento se quitaron ocho puestos más, lo que permitió seguir recuperando espacio en la vía pública. En lo que va del año ya se retiraron 8 puestos en desuso.
Cómo se decide cuándo retirar un puesto
El retiro de un puesto no se realiza de manera inmediata. Primero se verifica que realmente esté en desuso y que no haya actividad comercial. Para eso se realiza un seguimiento en el lugar y se analizan distintas situaciones antes de tomar la decisión final. El criterio principal es comprobar que exista una inactividad prolongada.
Antes de retirar una estructura, las autoridades se comunican con los responsables del puesto en varias oportunidades para que puedan regularizar su situación. En esos casos se solicita que presenten el permiso correspondiente o que reactiven la actividad comercial. Los dueños son intimados más de una vez antes de avanzar con el retiro.
Mientras tanto, inspectores realizan visitas periódicas para observar el estado del puesto y verificar si está funcionando o continúa cerrado. Estas inspecciones permiten confirmar si el puesto sigue activo o si lleva mucho tiempo sin movimiento. Los controles incluyen visitas presenciales para comprobar si el puesto está abierto.
Si el puesto se encuentra cerrado de manera permanente pero todavía tiene un permiso vigente, se analiza la situación administrativa antes de retirarlo. En algunos casos se evalúa la baja del permiso y luego se procede a liberar el espacio público. Los casos con habilitación vigente se analizan antes de tomar la decisión final.
Cuando se comprueba que el puesto está abandonado y además no cuenta con habilitación, el retiro se realiza directamente. En esas situaciones la estructura se retira de la vereda para recuperar el espacio y evitar que continúe deteriorándose. Si no hay permiso y el puesto está cerrado, se avanza con la remoción.
Qué pasa con los puestos después de ser retirados
Una vez que se realiza el operativo, las estructuras retiradas no se descartan inmediatamente. Primero son trasladadas a un depósito que el Gobierno de la Ciudad tiene en el barrio de La Boca. Allí quedan almacenadas durante un tiempo determinado. Los puestos retirados se guardan en un depósito municipal.
Durante ese período se espera a que los responsables puedan presentarse para regularizar su situación y retirar el puesto si corresponde. Para hacerlo deben abonar las multas pendientes y cumplir con los requisitos establecidos por la normativa vigente. Los dueños tienen un plazo para recuperar el puesto si regularizan su situación.
Si después de dos meses nadie reclama la estructura o no se regulariza la situación administrativa, el puesto pasa a una instancia final donde se decide su destino. En esos casos se determina la disposición definitiva del material. Después de dos meses sin reclamos el puesto se envía a su disposición final.
Desde el Gobierno porteño explican que este tipo de medidas forman parte de un plan más amplio que busca ordenar mejor el espacio público en toda la Ciudad. El objetivo es mantener veredas más despejadas, seguras y limpias para quienes circulan todos los días. La iniciativa busca recuperar espacios de la vía pública para los vecinos.





