El sector fue ampliado y reorganizado para un uso más cómodo y seguro por parte de vecinos y paseadores
Un espacio muy usado que necesitaba mejoras
Los caniles del Parque Thays fueron renovados con una intervención pensada para mejorar su uso diario. Se trata de un sector muy utilizado por vecinos y paseadores de perros, que venían señalando distintas dificultades.
Ubicado en Recoleta, sobre la calle Brigadier General Juan Facundo Quiroga, este espacio presentaba problemas de infraestructura que complicaban el uso seguro del lugar.
Entre los principales inconvenientes, se destacaba la baja altura del muro perimetral y la falta de cerramientos adecuados, lo que generaba situaciones de escape y conflictos entre perros.
Qué cambios se hicieron en el lugar
La intervención buscó mejorar las condiciones generales del sector y adaptarlo a las necesidades de quienes lo usan todos los días.
Uno de los cambios principales fue la ampliación del área destinada a los caniles, lo que permite que más personas y perros puedan utilizar el espacio al mismo tiempo sin generar sobrecarga.
También se construyó un nuevo cerramiento perimetral más firme, con un muro de mayor solidez y rejas específicas que permiten controlar mejor el ingreso y egreso de los animales.
Además, se incorporaron accesos con sistema de doble puerta, distribuidos a lo largo del sector para ordenar la circulación y reducir riesgos.
“La renovación apunta a mejorar la seguridad y el uso del espacio para perros y sus cuidadores”
Más accesos y mejor conexión con el parque
Otro punto importante fue la creación de un nuevo acceso desde la calle Facundo Quiroga, junto con entradas directas al sector de caniles.
Esto facilita el ingreso, sobre todo para quienes llegan en vehículo con los perros, acortando el recorrido hasta el área destinada para ellos.
También se mejoraron y extendieron los caminos principales del parque para conectar de forma más clara este sector con el resto del espacio verde.
Estas mejoras buscan que el recorrido dentro del parque sea más cómodo y accesible para todos.
Un espacio más ordenado y funcional
El nuevo diseño incluye la división del canil en distintos sectores, lo que permite separar usos y evitar conflictos entre los perros.
Además, se incorporaron dos canillas de agua dentro del área para facilitar la hidratación durante la permanencia en el lugar.
Con estos cambios, el espacio quedó preparado para un uso más ordenado, seguro y confortable tanto para los animales como para quienes los acompañan.
La intervención apunta a consolidar este sector como un lugar integrado al parque, donde se pueda disfrutar sin los problemas que existían antes.
👉 Texto destacado: El espacio ahora cuenta con nuevos accesos, cerramientos más seguros y mayor superficie disponible





