Treinta bomberos porteños y siete brigadistas de la Reserva Ecológica regresaron tras trabajar en el Parque Nacional Los Alerces
Una misión en el sur para frenar el avance del fuego
Después de días intensos combatiendo incendios forestales en el sur del país, los brigadistas enviados por la Ciudad volvieron y fueron recibidos oficialmente. La delegación estuvo integrada por 30 Bomberos de la Ciudad y 7 brigadistas de la Reserva Ecológica, quienes colaboraron en el incendio que afectó al Parque Nacional Los Alerces, en Chubut.
El grupo trabajó bajo la coordinación del Comandante Mariano Ledesma y el Subcomandante Esteban Urgu, llevando experiencia y entrenamiento a una zona golpeada por el fuego. No fue un despliegue simbólico: viajaron para meterse de lleno en una emergencia de alta complejidad, en un territorio difícil y con condiciones cambiantes.
Durante la misión se concentraron en el área del lago Futalaufquen, uno de los sectores comprometidos por el incendio. Allí realizaron tareas clave para frenar la propagación. Construyeron y ampliaron líneas de defensa para contener el avance del fuego, un trabajo físico y estratégico que requiere precisión y resistencia.
También intervinieron sobre los llamados “puntos calientes”, pequeños focos que quedan activos y pueden reavivar el incendio. Para eso instalaron líneas de agua destinadas a bajar la temperatura y facilitar la extinción en las zonas asignadas. Apagar esos focos ocultos es fundamental para evitar que el fuego vuelva a expandirse.
Las tareas incluyeron además trabajos de deforestación y desmalezado con motosierras y herramientas de zapa, reforzando las barreras naturales contra el incendio. El esfuerzo combinó técnica, coordinación y mucha exigencia física, en laderas de montaña y terrenos complejos.
El regreso y el reconocimiento oficial
El domingo 8 de febrero por la tarde, los brigadistas regresaron y se reencontraron con sus familias en el Centro Único de Coordinación y Control. Fue un momento cargado de emoción, después de días de trabajo lejos de casa. El regreso estuvo marcado por abrazos y reconocimiento.
En ese primer encuentro estuvieron presentes el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el jefe del Cuerpo de Bomberos, Juan Carlos Moriconi; el subjefe Roberto Parente; y el jefe de Protección Urbana, Juan Cruz Giordano. Las autoridades destacaron la labor realizada en el sur del país. Se puso en valor la capacidad operativa y la vocación de servicio demostrada en el terreno.
Al día siguiente, Jorge Macri se acercó a la Reserva Ecológica para saludar personalmente a quienes integraron la comisión enviada a Chubut. Lo acompañaron la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio; el ministro Horacio Giménez; el subsecretario de Emergencias, Néstor Nicolás; y la subsecretaria de Ambiente, Natalia Persini, junto a las máximas autoridades del Cuerpo de Bomberos. El encuentro buscó reconocer el compromiso asumido en una situación crítica.
“Es un orgullo para nosotros que los Bomberos de la Ciudad puedan formar parte del combate a los incendios forestales. Para eso los entrenamos todo el año, y están trabajando codo a codo con gente con mucha experiencia en el Sur”, expresó el ministro de Seguridad porteño.
Las palabras oficiales resaltaron que no se trató solo de presencia, sino de profesionalismo en acción. Se destacó la preparación constante y el trabajo conjunto con equipos especializados del sur. La intervención dejó en claro que el entrenamiento previo marca la diferencia en la emergencia.
Formación y preparación constante
Los integrantes de la brigada fueron formados en el Instituto Superior de Seguridad Pública y cuentan con certificación oficial como brigadistas forestales. Esa capacitación no es improvisada ni reciente. La preparación incluye entrenamientos específicos y simulacros sostenidos en el tiempo, pensados para enfrentar escenarios complejos.
En los últimos años participaron de ejercicios prácticos que los pusieron a prueba en condiciones similares a las que encontraron en Chubut. Esa experiencia previa fue clave para desenvolverse con seguridad en terreno montañoso y ante incendios de gran magnitud. La capacitación constante permite responder con rapidez y coordinación cuando la situación lo exige.
La comisión enviada por la Ciudad no solo colaboró en la contención del fuego, sino que también reforzó la idea de cooperación entre jurisdicciones ante emergencias ambientales. El trabajo conjunto se volvió fundamental frente a incendios que superan fronteras provinciales y requieren esfuerzo coordinado.
El paso por el Parque Nacional Los Alerces dejó una experiencia intensa para quienes participaron. Más allá del desgaste físico, la misión reafirmó el compromiso con el servicio público y la protección del ambiente. La tarea en Chubut fue una muestra concreta de vocación y profesionalismo en uno de los momentos más difíciles para la región.





