Una experiencia gratuita para redescubrir la naturaleza urbana junto a vecinos y un guía naturalista

Una mañana distinta entre árboles y trinos

El miércoles 7 de febrero, el Jardín Botánico Lucien Hauman se transformó en un aula a cielo abierto para vecinos y curiosos de la Comuna 15. Allí se realizó una caminata gratuita de avistaje de aves, organizada por Agenda Cultural 15, con cupo limitado y previa inscripción. La propuesta fue sencilla pero valiosa: salir a recorrer el verde del barrio, guiados por un naturalista especializado, para descubrir la sorprendente diversidad de aves que habitan nuestros espacios urbanos.

Durante dos horas, el grupo recorrió los senderos arbolados del Jardín y los rincones verdes del parque de la Facultad de Agronomía. Lejos de ser una simple caminata, la experiencia fue toda una clase vivencial donde se identificaron especies como tucanetas, calandrias, carpinteros y golondrinas. El guía explicó sus cantos, comportamientos y la importancia de cada una en el ecosistema urbano.

Una experiencia participativa y comunitaria

Para hacer aún más rica la actividad, a los participantes se les entregaron folletos ilustrados con información sobre las aves locales. También contaron con binoculares para facilitar la observación y pudieron registrar fotos y anotar sus propias “listas de avistajes”. El recorrido se vivió en un ambiente distendido, donde no faltaron las anécdotas, las preguntas curiosas y el entusiasmo colectivo por conocer un poco más del entorno natural del barrio.

“Nunca pensé que en plena ciudad encontraría tanta vida voladora; fue hermoso conectar con los sonidos del barrio”, compartió una vecina emocionada al final del recorrido.

Más allá del aspecto educativo, el encuentro sirvió para fortalecer los lazos barriales. Vecinos que nunca se habían cruzado compartieron un mismo interés y descubrieron juntos las maravillas que esconde el verde de Agronomía.

Reconectarse con la naturaleza sin salir del barrio

Esta propuesta forma parte de una serie de actividades que buscan acercar a los vecinos a la naturaleza urbana. Porque aunque a veces cueste creerlo, las ciudades también son hogar de una rica biodiversidad. La idea es que cada participante se lleve herramientas para seguir observando e identificando especies desde su casa, en plazas cercanas o parques barriales.

Desde la organización se alienta a replicar esta experiencia de forma cotidiana, instalando pequeños comederos para aves, plantando especies nativas en balcones y jardines, o registrando avistajes mediante aplicaciones de ciencia ciudadana. Una forma simple de reconectar con el entorno y, de paso, aportar al conocimiento colectivo.

Más naturaleza urbana en la agenda

Tras la buena recepción de esta primera caminata, Agenda Cultural 15 ya tiene en carpeta nuevas propuestas para marzo. Entre ellas, salidas nocturnas para la observación de murciélagos y talleres de plantación de huertas comunitarias. La intención es seguir generando espacios donde el vecino se reencuentre con la naturaleza que lo rodea, en un marco participativo y accesible.

Estos encuentros demuestran que la biodiversidad no está tan lejos como creemos. A veces, solo hace falta detenerse un momento, mirar hacia los árboles… y dejarse sorprender.

 

Por Pablo L.