Angelín: la historia de la pizza canchera en Villa Crespo

Antes de instalarse en un local, la historia de Angelín comenzó alrededor del fútbol. Su fundador recorría estadios porteños con pizzas sin queso transportadas en bicicleta, una preparación pensada para venderse fría y que quedó ligada al origen de la pizza canchera.

De las canchas a Villa Crespo

Según el relato familiar recogido por La Nación, Angelín había llegado desde Italia y trabajaba como panadero o pizzero. A comienzos de la década de 1930 empezó a vender en las inmediaciones de las canchas de Atlanta, Boca y Huracán, llevando entre 10 y 20 pizzas en un carrito enganchado a su bicicleta.

La preparación prescindía del queso y utilizaba una salsa de tomate condimentada. Esa característica permitía apilar las pizzas una vez frías para trasladarlas. En 1936 dejó la venta ambulante y abrió una pequeña pizzería cerca de donde después funcionaría Angelín.

Dos años más tarde, el negocio se trasladó al local de avenida Córdoba al 5200. En sus primeros tiempos tenía principalmente cocina y mostrador; con los años fue ampliándose hacia el interior del terreno.

Una familia que continuó con el oficio

La continuidad del comercio quedó vinculada a una historia familiar poco habitual. Angelín tomó bajo su cuidado al abuelo de Ramiro Pintos, quien vivía junto a sus hermanos en un orfanato cercano y comenzó a colaborar en la pizzería cuando era chico. Con el tiempo aprendió el oficio y quedó al frente del negocio tras la muerte del fundador.

Décadas después se incorporaron nuevas generaciones de la familia Pintos. Ramiro contó que comenzó a trabajar allí en 2005 y pasó por distintas tareas antes de asumir responsabilidades de conducción. La intención, explicó, fue ordenar la gestión sin modificar la identidad de las pizzas que ya conocían los clientes habituales.

La pizza que llegó hasta Frank Sinatra

Uno de los episodios que ayudó a aumentar la popularidad de Angelín ocurrió durante la visita de Frank Sinatra a Buenos Aires en 1981. Palito Ortega, habitué de la pizzería, pidió que prepararan pizzas después de uno de los espectáculos del cantante en el Luna Park.

Como el local ya estaba cerrando, las pizzas fueron enviadas al hotel donde se encontraba Sinatra. Días después, según recordó la familia, Ortega regresó con una fotografía autografiada por el cantante. La difusión de aquella historia contribuyó a que el nombre de la pizzería ganara mayor reconocimiento.

Qué distingue a la canchera

La versión de Angelín se prepara en molde y horno a leña, pero por su tamaño resulta más fina y crocante que otras variedades. La salsa de tomate condimentada se incorpora en distintas etapas de la cocción y constituye uno de los elementos centrales de la receta.

La familia atribuye a Angelín los primeros registros propios de elaboración y venta de esta pizza en las puertas de los estadios, aunque Ramiro Pintos señaló que no corresponde adjudicar de manera absoluta la invención de una pizza. La canchera quedó, de todos modos, estrechamente ligada a la historia del local y a sus orígenes futboleros.

Por Pablo L.