Más inspectores para cuidar el arbolado porteño

La Facultad de Agronomía de la UBA ampliará su participación en las tareas de control de los árboles de la Ciudad. Un convenio firmado esta semana con el Gobierno porteño prevé que el equipo técnico pase de 159 integrantes a cerca de 200. La convocatoria suma una función de trabajo en territorio para profesionales y estudiantes capacitados, en un área ligada a la formación que se dicta en la facultad del barrio.

Qué tareas hacen en las calles

El trabajo abarca el seguimiento de los cerca de 400.000 ejemplares del arbolado urbano. Los inspectores relevan los árboles en la vía pública, identifican especies y registran cada ejemplar con fotografías. También evalúan riesgos, definen criterios para la poda y hacen seguimiento de las plantaciones, incluida la elección de la especie adecuada para cada cantero.

El control incluye las intervenciones de las empresas contratistas. Los equipos deben supervisar los trabajos realizados y cargar la información en Arbopedia, la plataforma que registra las acciones sobre el arbolado. Allí queda la trazabilidad de las intervenciones vinculadas con los árboles de la Ciudad.

Cómo se organiza el equipo

La estructura contempla distintos niveles de responsabilidad. Los inspectores realizan los relevamientos y las evaluaciones; por encima de ellos trabajan asistentes con más experiencia, que deben acreditar al menos un año en la función y colaboran con el seguimiento técnico.

La supervisión está distribuida entre 16 inspectores líderes: uno por cada una de las 15 comunas y un coordinador general. Su tarea es supervisar a los equipos y sostener criterios comunes para las inspecciones en los distintos barrios. La ampliación prevista llevaría el plantel total a alrededor de 200 personas.

Formación y trabajo urbano

El acuerdo fue formalizado por la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano y las autoridades de la Facultad de Agronomía. Joaquín Pérez Martín, responsable técnico por la UBA, señaló que la iniciativa busca acercar la actividad académica a los temas urbanos y ofrecer a estudiantes y graduados experiencia de campo con reconocimiento académico.

Pérez Martín también planteó que el trabajo puede impulsar el desarrollo profesional y la investigación sobre arbolado en la Ciudad. Según explicó, la Facultad cuenta con trayectoria en el tema, aunque este campo había quedado en segundo plano frente a otras áreas de la producción. El convenio suma una instancia de participación para estudiantes y graduados en el seguimiento del patrimonio verde porteño.

Por Pablo L.