Un nuevo relevamiento mostró que 7 de cada 10 personas en situación de calle están alojadas en Centros de Inclusión y que la presencia de niños en la vía pública llegó a un mínimo histórico
Un cambio fuerte en cómo se vive la calle en la Ciudad
La postal de personas durmiendo a la intemperie sigue siendo una preocupación que duele, pero los números recientes muestran un cambio importante. Según el último relevamiento oficial, la mayoría de las personas en situación de calle hoy elige pasar la noche en paradores y no en la vía pública, algo que marca una transformación profunda en la forma de abordar el problema.
El censo registró que 1.613 personas se encuentran en la calle, mientras que 3.563 están alojadas en Centros de Inclusión Social. Esto significa que 7 de cada 10 personas están dentro de dispositivos de contención, con un techo, una cama y acompañamiento profesional.
El dato no es menor porque habla de una decisión concreta. Cada persona que acepta ingresar a un centro deja atrás el riesgo constante de la intemperie. Elegir un parador también es elegir cuidado, aun cuando el camino no sea sencillo.
El crecimiento fue absorbido casi por completo por los Centros de Inclusión
El relevamiento mostró además un aumento de 654 personas respecto de la medición anterior. Sin embargo, la mayoría no terminó durmiendo en la calle. El 91% de ese crecimiento fue contenido dentro de los dispositivos del Gobierno, lo que evitó un impacto mayor en el espacio público.
De ese total, 598 personas fueron censadas dentro de los Centros de Inclusión Social. En contraste, solo 56 personas más se encontraban en la vía pública. La diferencia marca que el sistema logró absorber la demanda sin desbordarse.
Esto también refleja un cambio en la permanencia. Muchas personas no solo ingresan, sino que se quedan más tiempo. La estabilidad empieza a reemplazar a la urgencia, algo clave para cualquier proceso de reinserción.
El dato que más impacta: casi no hay chicos en la calle
Uno de los números más fuertes del relevamiento tiene que ver con la infancia. Solo se detectó un menor de entre 0 y 14 años viviendo en la vía pública. Es el registro más bajo desde que se realizan estas mediciones en la Ciudad.
Además, se identificaron dos chicos dentro de Dispositivos de Primer Acercamiento, ya contenidos por el sistema. La presencia de niños en calle pasó a ser una excepción, algo que durante años parecía imposible de lograr.
Este resultado está directamente vinculado con la creación de espacios exclusivos para familias. Hoy las madres, padres y chicos pueden estar juntos, sin tener que separarse para recibir ayuda.
“La calle no es lugar para vivir, ni para las personas ni para la convivencia en la Ciudad”, señaló el ministro Gabriel Mraida al presentar los resultados.
Centros pensados para cada realidad
Desde el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat explicaron que el cambio se dio por una transformación del esquema de atención. Los Centros de Inclusión ahora responden a problemáticas específicas, como salud mental, adicciones o situaciones familiares complejas.
También se desarrollaron espacios diferenciados para mujeres, hombres solos, familias y personas con mascotas. Adaptar la respuesta a cada caso hizo que más gente acepte ingresar y sostenerse en el tiempo.
En el caso de las familias, el impacto es directo. Los chicos vuelven a la escuela y los adultos pueden capacitarse o retomar el trabajo. El acompañamiento no se limita a dar un techo, sino a reconstruir proyectos de vida.
Lo que muestran los números y lo que falta resolver
Entre las conclusiones del relevamiento se destaca que la cantidad de personas durmiendo en la calle se mantiene similar a mediciones anteriores. La diferencia está en cómo se contiene el aumento, que hoy ocurre mayormente dentro del sistema.
También se registró una mayor permanencia en los Centros de Inclusión, lo que derivó en más escolaridad para los menores y más formación y empleo para los adultos. La continuidad empieza a dar resultados concretos.
Aun así, los desafíos siguen siendo grandes. La salud mental, las adicciones, los vínculos familiares rotos y la cuestión metropolitana siguen siendo temas pendientes. Resolver la calle no es solo una cuestión de camas, sino de políticas sostenidas.
Cómo se hizo el relevamiento
El Relevamiento de Personas en Situación de Calle se realizó en noviembre de 2025 con un despliegue inédito. Participaron 85 equipos de trabajo, con censistas especializados, operadores sociales y veedores. Se buscó garantizar transparencia y control metodológico.
Se recorrieron todas las calles de la Ciudad con 74 móviles en simultáneo, mientras otros equipos trabajaban dentro de los 58 Centros de Inclusión Social. El operativo permitió tener una foto completa de lo que pasa tanto afuera como dentro de los dispositivos.
Los datos reflejan una realidad compleja, pero también un cambio de rumbo. Menos personas en la calle y más contención es un avance concreto, aunque el desafío de fondo siga siendo enorme.





