Bomberos, vehículos y equipamiento viajaron al sur para ayudar a combatir los incendios forestales

Una respuesta rápida frente a un fuego que no da tregua

Cuando el fuego avanza y la situación se vuelve crítica, la ayuda no puede esperar. Por eso, este sábado partió desde la Ciudad un equipo de bomberos y brigadistas rumbo a Chubut para colaborar en el combate de los incendios forestales que vienen castigando fuerte a la provincia. La decisión fue dar una mano concreta y urgente, con gente preparada, herramientas y logística lista para ponerse a trabajar apenas llegar.

El envío se realizó luego de un pedido formal de la Agencia Federal de Emergencias, que fue elevado al Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. A partir de ese pedido, se dispuso el despliegue de personal, vehículos y materiales pertenecientes al Ministerio de Seguridad y a la Subsecretaría de Ambiente. La coordinación entre áreas permitió que la ayuda salga sin demoras, entendiendo la gravedad del momento.

Trabajo en conjunto entre provincias

Además del envío del equipo, el Jefe de Gobierno mantuvo comunicación directa con el gobernador de Chubut, Nacho Torres, para expresar el acompañamiento y ponerse a disposición. El diálogo entre gobiernos también es parte del combate, porque permite ordenar esfuerzos y llegar mejor a quienes lo necesitan.

Esta colaboración se da en el marco de lo que establece la Ley Nacional 26.815, que creó el Sistema Federal de Manejo del Fuego. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires forma parte de este esquema junto a Nación, las provincias y Parques Nacionales, trabajando de manera articulada para planificar, coordinar y responder ante emergencias ambientales. La ley existe para que la ayuda circule y se active, y eso es lo que pasó en este caso.

Quiénes integran el equipo que viajó al sur

El grupo que partió hacia Chubut está conformado por 30 integrantes de la Brigada de Incendios Forestales del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad. Se trata de personal entrenado específicamente para este tipo de situaciones, que viajó con elementos especiales para el tratamiento de incendios en zonas rurales y forestales. No es improvisación, es experiencia puesta en acción.

A ellos se sumaron siete integrantes de la Brigada Forestal de las Reservas Ecológicas de la Ciudad, que aportan su conocimiento en el manejo del fuego en entornos naturales. La combinación de saberes fortalece la tarea en el terreno, donde cada decisión puede marcar la diferencia.

El operativo también incluye camionetas, cuatriciclos y un camión especialmente destinado al traslado de equipamiento. Estos vehículos son clave para moverse en zonas de difícil acceso y llevar herramientas, agua y materiales hasta los puntos más complicados. Sin logística, el esfuerzo humano no alcanza.

Un incendio que ya dejó una marca enorme

La situación en Chubut es delicada. El incendio ya afectó a más de 30.000 hectáreas, dejando a su paso campos arrasados, flora dañada y comunidades en alerta constante. El fuego no solo quema tierra, también golpea a la gente que vive y trabaja en la zona.

La emergencia se ve agravada por varios factores que juegan en contra al mismo tiempo. La sequía persistente, las temperaturas inusualmente altas y los vientos intensos crean un escenario ideal para que las llamas se propaguen sin control. El clima se volvió un enemigo más en esta pelea desigual.

A esto se suma la presencia de extensas zonas de pinares, que facilitan aún más la rápida propagación del fuego. En ese contexto, el trabajo de los brigadistas se vuelve extenuante y peligroso. Cada jornada es larga y exige el máximo esfuerzo, tanto físico como emocional.

“Cuando el fuego avanza, la solidaridad entre provincias es fundamental para proteger a la gente y al ambiente”

Una ayuda que no es la primera ni será la última

Esta es la tercera vez que la Ciudad de Buenos Aires envía bomberos a zonas afectadas por incendios forestales. No es un gesto aislado ni una foto para la ocasión, sino parte de una política de cooperación que se sostiene en el tiempo. Estar cuando hace falta también construye Estado.

Desde el Gobierno porteño remarcan la importancia de trabajar en conjunto frente a este tipo de catástrofes naturales, que no reconocen límites geográficos ni fronteras políticas. El fuego no distingue jurisdicciones, y por eso la respuesta tampoco puede hacerlo.

Mientras los brigadistas ya están en camino o trabajando en el territorio, el mensaje es claro: acompañar a las comunidades afectadas y sumar todo lo que esté al alcance para enfrentar la emergencia. La ayuda llega con botas, cascos y compromiso real, lejos de los discursos vacíos.

 

Por Pablo L.