Dos comercios de materiales ubicados en La Carbonilla, en La Paternal, fueron clausurados durante un operativo de la Ciudad. La medida apunta a limitar nuevas construcciones en altura y reducir riesgos vinculados con el crecimiento de las edificaciones dentro del asentamiento.
Controles sobre el ingreso de materiales
Los corralones funcionaban sobre Trelles al 2600 y fueron alcanzados por un procedimiento que involucró a distintas áreas porteñas. La intervención se produjo luego de detectar un crecimiento vertical sostenido dentro del barrio.
Un relevamiento realizado sobre las construcciones existentes encontró ampliaciones levantadas sobre estructuras anteriores. Las alturas observadas parten de aproximadamente 3 metros y llegan, en los casos más extremos, a 12 y 20 metros.
Según explicó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, la decisión busca impedir que continúen obras que puedan comprometer la seguridad de quienes viven en el lugar y que no respeten las normas urbanísticas.
Más de cien agentes participaron del operativo
El despliegue reunió a más de 100 efectivos policiales y personal de Desarrollo Humano, la Agencia Gubernamental de Control, el Instituto de Vivienda, Fiscalización, Higiene y la Comuna 15.
Además de las clausuras, se realizaron inspecciones comerciales y controles en los accesos. Los equipos también retiraron chatarra y vehículos abandonados dentro del sector intervenido.
El operativo se vincula con una resolución del Instituto de Vivienda que dispuso elaborar un procedimiento específico para registrar y controlar los materiales de construcción que ingresan al asentamiento.
Un protocolo para evitar nuevas ampliaciones
La aplicación de ese esquema está coordinada con las áreas responsables de fiscalización y control urbano junto con la Policía de la Ciudad. La intención es restringir el acopio de materiales cuando puedan utilizarse para continuar levantando construcciones en altura.
Medidas similares ya fueron aplicadas en la Villa 31, donde se cerraron seis corralones que funcionaban de manera irregular, se clausuraron 25 construcciones y diez fueron demolidas. También se retiró un volumen de chatarra equivalente a 40 camiones.
Cómo creció La Carbonilla
El asentamiento comenzó a formarse hacia fines de 2001 en terrenos nacionales próximos a las vías del ferrocarril San Martín. El sector está comprendido entre Perú, Manuel Trelles, Añasco y Espinosa.
Con el paso del tiempo, la población superó los 4.000 habitantes y las primeras construcciones de chapa fueron dando lugar a edificaciones de mayor altura. La situación de los terrenos también generó dificultades de jurisdicción para realizar controles urbanos.
La Ciudad informó que estas intervenciones forman parte de otros operativos vinculados con el ordenamiento y la seguridad. Ante una emergencia o para realizar una denuncia, los vecinos pueden comunicarse con el 911 o presentarse en una comisaría de la Policía de la Ciudad.





