El Altillo de Agronomía fue declarado museo por la UBA

Un espacio que conserva huellas de la militancia estudiantil de los años 70 fue incorporado a la Red de Museos de la UBA. Se trata de El Altillo, ubicado en la Facultad de Agronomía, que participará el sábado 14 de noviembre de La Noche de los Museos de la Ciudad de Buenos Aires.

Un nuevo museo dentro de la Facultad de Agronomía

Sobre el Salón de Actos del Pabellón Central de la Facultad de Agronomía funciona El Altillo, un lugar que durante décadas permaneció fuera de la vida cotidiana de la institución. Sus paredes conservan rastros de los conflictos políticos que atravesaron a la universidad argentina antes de la última dictadura cívico-militar.

La Universidad de Buenos Aires reconoció recientemente al lugar como museo y lo sumó a su red de espacios patrimoniales. Según informó la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) en una publicación del 28 de octubre de 2026, la incorporación busca ampliar las posibilidades de conservación y difusión de este testimonio de la historia universitaria.

Las inscripciones que sobrevivieron al paso del tiempo

Durante los años 70, distintas agrupaciones estudiantiles utilizaban El Altillo para reunirse, discutir y desarrollar actividades políticas. La situación cambió hacia fines de 1974, cuando la persecución política obligó a quienes ocupaban el lugar a retirarse.

Antes de abandonarlo, los estudiantes dejaron consignas e insignias de sus organizaciones sobre las paredes, junto con un mensaje que expresaba su intención de regresar. Esas inscripciones quedaron como registro de una etapa marcada por la violencia política.

Posteriormente, miembros de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) cubrieron los mensajes con cal blanca y agregaron sus propias marcas. La superposición de aquellas intervenciones todavía puede observarse en el lugar y constituye uno de sus principales testimonios materiales.

Cómo se recuperó El Altillo después de décadas cerrado

El ambiente permaneció cerrado durante casi cuarenta años y tuvo un uso diferente al original: funcionó como depósito. Recién en 2015, un grupo de estudiantes encontró las inscripciones que habían sobrevivido en las paredes. El hallazgo dio impulso a las primeras acciones de recuperación del espacio.

Dos años después, en 2017, el Consejo Directivo de Agronomía y el Consejo Superior de la UBA lo reconocieron como Espacio de Memoria y de interés institucional.

Los trabajos posteriores incluyeron intervenciones de restauración con asesoramiento especializado, mejoras para facilitar el acceso y la incorporación de documentación histórica. También se preparó una línea de tiempo sobre los acontecimientos de la década de 1970, destinada a acompañar la interpretación de los materiales conservados.

Desde la Comisión de Derechos Humanos de la FAUBA señalaron que el reconocimiento como museo permitirá fortalecer el cuidado de ese patrimonio y promover el conocimiento de la historia universitaria. El organismo también vinculó esta iniciativa con la memoria colectiva, los derechos humanos y la democracia.

El Altillo participará de La Noche de los Museos

La próxima oportunidad anunciada para conocer este lugar será el sábado 14 de noviembre, cuando El Altillo se incorpore a las actividades de La Noche de los Museos, organizada en la Ciudad de Buenos Aires.

La participación permitirá acercar a la comunidad un espacio que permaneció cerrado durante buena parte de su historia. La información difundida por la Facultad confirma la apertura para esa jornada, aunque no precisa el horario de visita.

Con su incorporación a la Red de Museos de la UBA, El Altillo suma una nueva función dentro de la Facultad de Agronomía: conservar y dar a conocer los testimonios de una etapa de la historia que todavía puede leerse en sus paredes.