Estudiantes y docentes participaron de actividades especiales para reflexionar sobre el cuidado de los animales y la importancia de convivir con respeto y sensibilidad.
Una fecha para enseñar valores que quedan para toda la vida
Cada 29 de abril, el Día del Animal invita a detenerse un momento y pensar en la relación que tenemos con los seres vivos que comparten el mundo con nosotros. En las escuelas, esta fecha se transforma en una oportunidad para trabajar valores como el respeto, la empatía y el compromiso con el cuidado de la vida.
En ese marco, el Instituto Félix Fernando Bernasconi realizó una jornada especial para celebrar esta fecha y reforzar un mensaje simple pero profundo: aprender a cuidar a los animales también es aprender a cuidar el mundo que compartimos.
La propuesta reunió a chicos, docentes y familias en torno a actividades educativas y artísticas que tuvieron como eje central la convivencia responsable con los animales y el valor de la naturaleza en la vida cotidiana.
“Aprender a cuidar a los animales es, en definitiva, aprender a cuidar el mundo que compartimos.”
La estatua “El perro abandonado”, símbolo de empatía y conciencia
Los festejos se realizaron por la mañana y por la tarde junto a la estatua “El perro abandonado”, ubicada en una de las entradas del instituto sobre la calle Cátulo Castillo.
La escultura de granito fue realizada por la artista Susana Casanovas en 1997 y busca visibilizar una problemática que sigue presente: el abandono animal.
La obra está emplazada dentro de un espacio educativo rodeado de chicos con el objetivo de generar empatía y conciencia desde la niñez, articulando el arte con la educación y promoviendo una mirada más sensible hacia los animales.
La estatua forma parte del patrimonio histórico educativo y se convirtió con el tiempo en un símbolo que invita a reflexionar cada vez que alguien pasa por ese lugar.
La puesta en valor de una obra con fuerte mensaje
La puesta en valor de la escultura estuvo a cargo de Gestión Cultural. Patrimonio Histórico para la Educación.
Los trabajos consistieron en una limpieza en seco, una limpieza en húmedo y una reposición de piezas, tareas que permitieron recuperar y preservar esta obra tan significativa para toda la comunidad educativa.
Cuidar el patrimonio también es cuidar la memoria y los mensajes que ayudan a formar a las nuevas generaciones.
Una jornada con estudiantes de distintas instituciones
Participaron estudiantes y docentes del J.I.C. N.º 5 D.E. 6 “El Jardín del Aguaribay”, el J.I.I. N.º 10 D.E. 6 “Francisco Pascacio Moreno”, la Escuela de Coro y Orquesta “Athos Palma” y la Escuela N.º 93 D.E. 6 “Dr. Juan Ángel Golfarini”, acompañados por el área de Jornada Extendida.
Durante la jornada, los estudiantes del Instituto Bernasconi realizaron investigaciones sobre la estatua, los cuidados que requieren las mascotas y el papel que cumplen los animales en las familias.
Los alumnos de la Escuela Primaria N.º 93 también escribieron cartas al perro. Uno de los fragmentos compartidos resumió el espíritu del encuentro con una frase tan sencilla como conmovedora.
“Hola amigo. No estoy aquí para que me tengas lástima, sino para que cuando veas a un perro solo, recordá que él también espera una oportunidad…”
Una enseñanza que va mucho más allá del aula
Las palabras de cierre estuvieron a cargo de la presidenta de la Comuna 4 y de la Coordinación del Instituto Félix Fernando Bernasconi, con agradecimientos a toda la comunidad educativa que construye la escuela día a día.
La jornada dejó un mensaje claro: educar también es enseñar a convivir con respeto, sensibilidad y responsabilidad.
Cuando una escuela logra que los chicos miren a un animal con empatía, también les está enseñando a mirar el mundo con más humanidad.





