En el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos, el sistema de salud porteño destacó su red pública, los avances en córneas, la incorporación de tecnología y el trabajo coordinado con el INCUCAI.
Una red que sostiene tratamientos de alta complejidad
En el marco del Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos, la Ciudad de Buenos Aires puso en primer plano el trabajo de su sistema de salud para fortalecer la procuración, distribución y trasplante de órganos y tejidos. Es una tarea sensible, de esas que se miden en esperas, decisiones, equipos preparados y oportunidades concretas para quienes necesitan un tratamiento.
La información difundida marca un dato fuerte: la Ciudad concentra 210 centros de trasplante y allí se realiza el 45% de todos los procedimientos del país. Ese volumen la ubica como uno de los principales polos de trasplante de Argentina y permite que pacientes de todas las provincias accedan a prácticas de alta complejidad.
Dentro de esa estructura, la red pública de salud cumple un papel central. La Ciudad cuenta con siete centros de trasplante públicos y con siete equipos especializados que realizan procedimientos de corazón, hígado, riñón, médula ósea y córneas. La capacidad instalada se apoya en servicios, tecnología y profesionales que sostienen una respuesta especializada.
La donación y el trasplante no son hechos aislados. Detrás de cada procedimiento hay un sistema que tiene que funcionar con precisión, desde la procuración hasta la distribución, desde la espera hasta la cirugía, desde el trabajo médico hasta el acompañamiento de pacientes y familias.
“La procuración, distribución y trasplante de órganos y tejidos permite salvar vidas y mejorar la calidad de vida de miles de personas”.
Córneas: récord, menos espera y más acceso
Uno de los avances más destacados de 2025 se dio en el trasplante de córneas. La Ciudad alcanzó un récord histórico de donación, con una participación central del sistema público de salud. Ese crecimiento tuvo una consecuencia directa para las personas que esperan: la lista de espera se redujo en un 58%.
El cambio también se notó en los tiempos. Según la información oficial, el promedio para acceder a un trasplante de córnea pasó de un año a apenas tres meses. En una situación donde cada mes pesa, esa reducción representa una mejora concreta en el acceso al tratamiento.
Durante 2025 se procuraron 392 córneas. De ese total, 298 correspondieron al sistema público, lo que representa el 76% del total. El dato muestra el peso del sector público dentro de una práctica que requiere organización, disponibilidad y equipos preparados para actuar.
Otro paso señalado fue la ampliación de la edad máxima para la donación de córneas, impulsada junto con el INCUCAI. El límite pasó de 70 a 75 años, una modificación que amplía las posibilidades de acceso a este tipo de trasplante.
La Ciudad cuenta además con el primer Banco de Córneas del país, ubicado en el Hospital Santa Lucía. A eso se suman centros especializados que fortalecen el acceso dentro del sistema público y permiten ordenar mejor la respuesta para quienes necesitan este tratamiento.
Tecnología y nuevos equipos en hospitales públicos
En materia de innovación, durante 2025 el Hospital Durand incorporó la metodología de PCR en tiempo real para estudios de histocompatibilidad. Esta tecnología permite obtener resultados genéticos con mayor rapidez y precisión, algo clave cuando los tiempos de decisión son críticos.
La incorporación optimiza la tipificación HLA, Antígeno Leucocitario Humano, de los donantes. También ayuda a reducir tiempos críticos y fortalece la seguridad en la asignación de órganos, dentro de un proceso que exige compatibilidad, control y coordinación.
El Hospital Durand también alberga el Centro de Estudios Inmunológicos e Histocompatibilidad de referencia para los pacientes de la Ciudad. Es parte de una red que combina práctica hospitalaria, estudios especializados y decisiones médicas de alta complejidad.
La red pública sumó avances en trasplante renal. El Hospital Fernández se incorporó como nuevo equipo de trasplante renal para adultos y realizó sus dos primeros procedimientos. Ese paso amplía la capacidad de respuesta para pacientes adultos que requieren este tipo de intervención.
En paralelo, el Hospital Gutiérrez avanza en la conformación de un equipo pediátrico especializado. La medida apunta a ampliar la respuesta para niños, niñas y adolescentes que necesitan atención altamente compleja dentro del sistema público.
Acompañar también es parte del sistema
El trabajo de donación y trasplante también incluye una dimensión humana que no se puede separar de la atención médica. El Hospital Vélez Sarsfield creó un Consultorio de Duelo destinado a brindar contención psicológica a familiares de donantes y a personas que atraviesan la espera de un trasplante.
Ese acompañamiento aparece como una parte necesaria del recorrido. Hay familias que atraviesan pérdidas, pacientes que esperan una oportunidad y equipos que sostienen procesos difíciles. Por eso, la contención psicológica se suma al sistema como una herramienta de cuidado.
En este punto está una de las claves más fuertes de la política sanitaria: el trasplante no empieza ni termina en el quirófano. También necesita información clara, redes de apoyo, seguimiento profesional y un sistema capaz de estar presente en momentos donde la espera y el duelo conviven con decisiones urgentes.
Coordinación, regulación y campañas
El desarrollo de estas políticas es coordinado por el Instituto de Trasplante de la Ciudad, organismo autárquico dependiente del Ministerio de Salud porteño. Tiene a su cargo la procuración y distribución de órganos y tejidos, la fiscalización de la actividad de trasplante y la supervisión de los centros de diálisis.
Ese trabajo se realiza en articulación permanente con el INCUCAI. La actividad de donación y trasplante en Argentina funciona dentro de un sistema nacional regulado, con una lista única de espera administrada por el organismo nacional y coordinación con las 24 jurisdicciones del país.
Durante 2025 se registraron 79 donantes reales de órganos en la Ciudad de Buenos Aires. De ese total, 34 provinieron del sistema público y 45 del sector privado y otras instituciones, según los datos informados.
En el mismo período se realizaron 1.578 trasplantes en establecimientos de la Ciudad. De ellos, 140 tuvieron lugar en hospitales públicos y 1.438 en instituciones privadas. Las cifras incluyen trasplantes de órganos, córneas y otros tejidos.
Desde la sanción de la Ley Justina en 2018, toda persona mayor de 18 años es considerada donante presunta, salvo que haya manifestado expresamente su voluntad en contrario. La normativa fortaleció el sistema de donación y amplió las oportunidades de trasplante para miles de personas.
La Ciudad también promueve campañas de donación de sangre y registro de donantes de médula ósea en instituciones públicas y educativas. El objetivo informado es seguir ampliando el acceso a tratamientos que salvan vidas, con una red que combina atención, procuración, distribución, tecnología y acompañamiento.





