La Legislatura porteña aprobó una reforma que incorpora sanciones más severas, amplía los controles en eventos masivos y prevé multas para clubes e instituciones involucradas.
Una reforma que cambia las sanciones
Con 36 votos positivos, la Legislatura de la Ciudad aprobó la Ley 6961, una reforma al Código Contravencional impulsada por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. La norma endurece las sanciones contra quienes cuidan coches o limpian parabrisas de manera ilegal.
La medida establece que trapitos y limpiavidrios podrán recibir días de detención efectiva, además de multas y trabajo comunitario. También incorpora penas para quienes organicen, promuevan o participen de esta actividad.
Hasta ahora, cuidar vehículos o limpiar parabrisas ilegalmente se castigaba con multas que, según se señaló al presentar el proyecto, resultaban incobrables. Con la nueva ley, la conducta seguirá siendo una contravención, pero tendrá consecuencias más severas.
Jorge Macri sostuvo que la reforma apunta a frenar situaciones de extorsión en el espacio público. Desde que asumió, había instruido a la Policía de la Ciudad para intensificar los operativos en espectáculos y eventos deportivos.
«Los trapitos son una mafia, se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a los porteños. Ahora los metemos presos. Con los delincuentes, tolerancia cero»
Entre mayo de 2025 y mayo de 2026 se realizaron 13.149 contravenciones. Ese número fue parte de los argumentos utilizados para avanzar con una modificación que suma detenciones y eleva de manera fuerte las multas económicas.
Detenciones según cada situación
En los eventos masivos, cuando se compruebe la existencia de una organización previa o una banda organizada, las penas irán de 20 a 50 días de detención. La ley busca abarcar los casos que se producen alrededor de encuentros con gran concentración de personas.
Para quienes cuiden coches de manera ilegal en cualquier calle o lugar de la Ciudad, la detención prevista será de entre 10 y 30 días. La modificación amplía así las consecuencias para esta conducta fuera de los eventos masivos.
Los jefes, organizadores o promotores de estas actividades tendrán una sanción mayor. La nueva norma fija que podrán recibir hasta 60 días de cárcel, la pena más alta contemplada dentro de esta reforma.
Las sanciones también se duplicarán en situaciones de violencia o acoso generalizado en la calle. El texto menciona los casos donde la conducta esté basada en desigualdad de género o exista intimidación, persistencia o aprovechamiento de la vulnerabilidad del conductor o del entorno.
En esos casos, la pena se elevará al doble. La ley incorpora esta previsión para contemplar hechos donde no solo exista el pedido de dinero, sino también presión, intimidación o una situación que afecte a quienes circulan por la Ciudad.
Multas más altas y cambios en el trabajo comunitario
La reforma también modifica los días de utilidad pública o trabajo comunitario. Antes podían sumarse desde 2 días, mientras que ahora la pena podrá ir de 20 a 45 días.
Las multas económicas tendrán un salto importante. La nueva escala comienza en $1.139.988, equivalentes a 1.200 UF, y puede llegar hasta las 7.000 UF.
Antes de esta modificación, las multas iban de $50.000 a $285.000. Con el nuevo esquema, las sanciones económicas pasan a tener montos mucho más altos para quienes incurran en las conductas previstas por la ley.
La norma también contempla una inhabilitación para quienes actúen de forma organizada en eventos masivos. En esos casos, podrán quedar fuera por hasta dos años de programas sociales, subsidios o beneficios estatales de la Ciudad.
Más alcance en los operativos alrededor de eventos
El control sobre los eventos masivos tendrá un alcance más amplio. Antes las restricciones se aplicaban a eventos deportivos o artísticos masivos, pero ahora la prohibición alcanzará a cualquier tipo de evento dentro de la Ciudad.
Además, el área de prohibición y control se extenderá hasta 50 cuadras a la redonda del lugar donde se realice el evento. La medida amplía de forma considerable el radio previsto para los operativos.
También se modifica el horario de vigencia de los controles. Antes comenzaban tres horas antes y terminaban dos horas después; con la nueva ley, regirán desde seis horas antes del inicio y hasta tres horas después de la finalización.
La reforma marca un cambio en la respuesta frente a estas situaciones: ya no se limita a una multa, sino que incorpora detenciones, sanciones económicas más altas y controles con mayor alcance en las calles y alrededor de eventos masivos.
Clubes e instituciones también podrán ser sancionados
La ley no se concentra solo en quienes realizan la actividad en la vía pública. También prevé sanciones cuando se demuestre que integrantes de un club, institución u organizador participan directa o indirectamente de la actividad ilegal.
En esos casos, las multas para las instituciones se duplican. El castigo pasa de 10.000 UF a 20.000 UF, un monto aproximado de $20 millones.
Las clausuras también se amplían. Las instituciones alcanzadas por estas sanciones podrán recibir hasta 90 días de clausura, cuando antes el máximo previsto era de 30 días.
Con esta reforma, la Ciudad aprobó un esquema que apunta a reforzar el control en las calles, en las inmediaciones de eventos y en los espacios donde puedan existir vínculos de organización o financiamiento de esta actividad.





