Dos docentes en el aula: el modelo ya funciona en 70 escuelas porteñas

La propuesta alcanza a jardines y primarias de distintos distritos y combina planificación conjunta, coenseñanza y acompañamiento más cercano a los estudiantes.

🏫 Una modalidad que suma otro docente al trabajo diario

Setenta escuelas porteñas ya trabajan con una modalidad de enseñanza compartida dentro del aula. La propuesta alcanza a 34 instituciones de nivel inicial y 36 de nivel primario, distribuidas en distintos distritos escolares.

El esquema incorpora la figura del maestro en funciones de pareja pedagógica, que trabaja junto al docente titular para planificar, desarrollar clases y acompañar de manera más cercana los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

La iniciativa forma parte de la Política de Educación Inclusiva y propone fortalecer la coenseñanza, el intercambio profesional y la elaboración conjunta de estrategias para atender distintas necesidades dentro de un mismo grupo.

📚 Formación y planificación compartida

Los docentes que participan reciben formación en servicio y acompañamiento situado. La modalidad busca que ambos puedan coordinar criterios, organizar las tareas y compartir decisiones vinculadas con la enseñanza cotidiana.

La selección de las escuelas no es uniforme para toda la Ciudad. Cada año, las Direcciones de Área determinan qué instituciones, ciclos y salas se incorporan según criterios pedagógicos y las necesidades detectadas.

Entre los casos contemplados se encuentran grupos numerosos, una alta proporción de estudiantes que necesitan apoyos específicos y escuelas donde no existen otros perfiles de acompañamiento o resultan insuficientes.

👩‍🏫 Cómo se reparten las tareas dentro del aula

El docente titular mantiene la responsabilidad principal sobre el grupo. El maestro que cumple funciones de pareja pedagógica se integra al trabajo diario y participa de la planificación y del desarrollo de las clases.

Su tarea incluye diseñar estrategias didácticas diversificadas, advertir tempranamente dificultades de aprendizaje y colaborar en la generación de condiciones de enseñanza inclusivas y socioemocionalmente seguras.

El trabajo se articula además con los equipos de cada escuela, para que las decisiones pedagógicas no queden aisladas y puedan responder a las necesidades concretas que aparecen durante el recorrido escolar.

La experiencia de una escuela de la Ciudad

Docentes de la Escuela Primaria Común N° 11 DE 4 “Antonio J. Bucich” señalaron que esta modalidad les permite compartir planificación, clases y tareas administrativas, y que los alumnos se sienten más acompañados.

El Ministerio de Educación plantea continuar ampliando la implementación de esta modalidad en más escuelas, con la intención de extender el trabajo compartido y mejorar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes.

Por Pablo L.