La Carbonilla tendrá controles semanales sobre obras y materiales

La Ciudad restringió el ingreso y acopio de insumos para nuevas construcciones en el asentamiento de La Paternal y desplegó un operativo con más de 100 agentes.

Restricciones para frenar nuevas ampliaciones

El asentamiento “La Carbonilla”, en La Paternal, quedó alcanzado por nuevas restricciones para el ingreso, traslado y almacenamiento de materiales de construcción. La medida apunta a impedir nuevas obras, ampliaciones o intervenciones no autorizadas dentro del barrio.

La decisión se tomó ante el crecimiento en altura detectado en los últimos años y los riesgos estructurales asociados a ese proceso. El control se aplicará mediante un esquema similar al utilizado anteriormente en la Villa 31 de Retiro.

La resolución 472 del Instituto de la Vivienda establece la elaboración de un protocolo específico para el ingreso, registro, control y autorización de materiales de construcción. La implementación estará coordinada con las áreas de fiscalización, control urbano y la Policía de la Ciudad.

Más de 100 agentes participaron del operativo

El operativo realizado este martes incluyó controles en los accesos, retiro de chatarra, acarreo de vehículos abandonados e inspecciones en distintos comercios, entre ellos locales de celulares y corralones de materiales.

Participaron más de 100 agentes de la Policía de la Ciudad, junto con equipos de Desarrollo Humano, la Agencia Gubernamental de Control, el Instituto de la Vivienda, Fiscalización, Higiene y la Comuna 15.

Jorge Macri supervisó el despliegue acompañado por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro; y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.

Obras en altura bajo observación

Un relevamiento de la Dirección General de Abordaje Territorial en Barrios Populares analizó la evolución de las construcciones entre 2021 y 2025 y detectó un proceso sostenido de crecimiento vertical dentro del asentamiento.

Según ese relevamiento, se identificaron nuevas edificaciones levantadas sobre construcciones preexistentes, con alturas que van desde los 3 metros hasta casos de 12 y 20 metros. La situación generó preocupación entre vecinos de La Paternal.

Los equipos de fiscalización deberán identificar las obras en ejecución que se encuentren en falta y, luego de una inspección de la Agencia Gubernamental de Control, podrán ser clausuradas.

Controles semanales y otras inspecciones

Los operativos se realizarán semanalmente y no estarán limitados a las construcciones. También abarcarán otras actividades consideradas irregulares, como depósitos de garrafas y grandes distribuidoras de bebidas.

La Ciudad ya aplicó un esquema semejante en la Villa 31, donde informó el retiro de chatarra equivalente a 40 camiones, el cierre de seis corralones ilegales, la clausura de 25 edificaciones y la demolición de diez construcciones.

En ese sector también se instalaron más de 20 carteles para identificar obras y construcciones no permitidas. La experiencia será utilizada como referencia para el control de nuevas intervenciones en La Carbonilla.

El crecimiento del asentamiento

“La Carbonilla” se originó hacia finales de 2001 sobre terrenos nacionales ubicados junto a las vías del ferrocarril San Martín, en una franja comprendida entre las calles Perú, Manuel Trelles, Añasco y Espinosa.

La población del asentamiento superó los 4 mil residentes y su trazado pasó de casillas de chapa a construcciones de mayor altura. La propiedad de los terrenos también generó dificultades de jurisdicción vinculadas con el control urbano.

El nuevo esquema busca limitar ese crecimiento y establecer un mecanismo de control sobre los materiales que ingresan al barrio, con inspecciones periódicas y seguimiento de las obras en ejecución.

Por Pablo L.